domingo, 21 de marzo de 2010

LAS LENGUAS PREHISPÁNICAS DE PIURA


Una lengua es una representación de un grupo de gente y la sociedad en que vive. Además, una lengua identifica a la gente y del mismo modo su manera de vivir. Cada comunidad tiene sus peculiaridades y vive de una manera única según varios factores: la geografía de una región, las creencias de una cultura, etcétera. Consecuentemente cada lengua tiene sus diferencias semánticas y sintácticas según la región de dónde viene. Así que una lengua en su totalidad es una representación de la vida cotidiana de una comunidad y la manera única de vivir dentro de ella. Al desaparecer una lengua, también desaparece una cultura y una identidad propia de una comunidad

Los intentos por conocer las lenguas aborígenes de Piura se deben suponer se iniciaron en la conquista, durante el primer contacto entre hispanos y Tallanes: los primeros por comunicarse e informarse en la lengua del “país” y los segundos por intentar comprender las actitudes de los dioses o “wiracochas”.

El cronista Fernández de Oviedo refiriéndose a la diversidad lingüística del “Perú” de aquel entonces anota

Toda la tierra ….es de diversas lenguas, tanto que cada población tiene su lengua, e aunque con los vecinos algunos se entienden, es con mucha diversidad de vocablos mezclados con los otros comunes, ….”

La cita expresa la interacción entre las lenguas y el cómo debido a la cercanía geográfica está llenos de préstamos mutuos tal como expresa la frase “vocablos mezclados”.

La Relación de Piura” de 1571 expresa que

En término de la dicha ciudad, hay tres naciones de naturales diferentes en habla y en nombres. Y a cada una de las dichas naciones tenía sus provincias por sí y territorios y límites conocidos y señalados. Y cada una de las dichas provincias de naturales tenía su lengua diferente de los otras y que no se podían entender sin interpretes, que como contrataban unos con otros, habían muchos que se entendían”.

(Jiménez de la espada. Ed. 1965.Tomo.III:41)

Estas provincias y lenguas a las que se refiere la “relación” son la Catacaos, Colan y Sechura que ocupaban un territorio nuclear cercano al que ocupan en la actualidad. Lamentablemente no se describe los “territorios y limites conocidos” que permitiría de manera precisa establecer el ámbito de interacción de cada lengua. lo que si es interesante es la oración “…contrataban unos con otros habían muchos que se entendían”. Según la RAE contratar se refiere a “Pactar, convenir, comerciar..” lo que supone que las “provincias” mantenían una idioma de relación que supone la interacción y prestamos de uno y otro lado. Al parecer, no debió haber existido una lengua predominante en los valles, pero está claro que la lengua sechura en el litoral mantenía su independencia y “cuasi obligación de aprenderla” para los pueblos de los valles en sus relaciones con ellos. La escasa presencia de palabras afines de esta lengua con la catacaos y Colan parecen evidenciarlo.

Existió interés por “convertir a los indígenas a la fe cristiana” y de allí la necesidad de la iglesia de “prender las lenguas naturales, para que en ella se afiance la labor catequizadora y evangelizadora hispana. Esa es la razón de porque en 1593 durante la celebración del Concilio Diocesano Quítense presidido por el obispo Luis López de Solís, se declaro que : “por la experiencia en el obispado de la diversidad de lenguas que no tienen ni hablan la del cusco ni la aymara…. Es necesario traducir el catecismo y confesionario de la propias lenguas”.[1]

Sobre esta información se ordenará que : “habiéndose informado de las mejores lenguas que podrán hacer esto, nos ha parecido cometer este trabajo y cuidado a Alonso Nuñes de san Pedro y a Alonso Ruiz para la lengua de los llanos y tallana…”[2]

Al respecto no existe información concreta de que tales catecismos se hayan elaborado y que mucho menos haya circulado en la región, al menos, a la fecha no se noticiado hallazgo alguno sobre el particular.[3] En el caso de que el dicho catecismo se hubiese escrito: ¿en qué variedad de lengua tallan se habría elaborado?. De los sacerdotes mencionados, Arrizabalaga,(2008:54) destaca que el dicho Alonso Ruiz habría servido en Moscalaque (Alto Piura) entonces pudo haber sido escrito en una variante de Catacaos, lengua que extendía hasta este espacio su influencia. Y aun si hubiese sido en esta variedad, tendría un fuerte sustrato muchick, cuya existencia provendría desde el periodo de los Desarrollos Regionales o Intermedio temprano.

El cronista Antonio de la Calancha, en su “Corónica Moralizada de la Provincia del Perú,” publicada en 1653, describe la heterogeneidad lingüística existente en la costa norte;

"Un casique de lo que oy se llama Trugillo, llamado el chimo, ... fue conquistando los indios yungas ... desde Parmunga hasta Payta y Tumbes ... Hízose opulento, creció en vasallos y fue introduciendo en magestad su lengua natural que es la que oy se habla en los valles de Trugillo, era la Quingnam propia de este reyezuelo ... "; " ... los vasallos de Pacasmayo dieron en ablar su lengua, y los demás hasta Lima ... "; " ... los demás valles de los llanos ablaban la lengua Muchic que oy conservan hasta Motupe, i otra que llaman Sec, i la de los Olmos mudan letras i finales, si bien cada pueblo, i aun cada familia tiene lengua propia, o vocablos diferentes ... "; " ... la que entre ellos se llama Pescadora más parece lenguage para el estómago, que para el entendimiento; es corta, escura, gutural i desabrida; con estas dos lenguas más comunes se tenía la correspondencia de los valles, i se manejava el mucho comercio i las contrataciones destos territorios ... "
(Calancha 1653: I., 3-4, pp. 549-550)

Lo interesante de esta cita es que se aprecia que si bien el dominio chimú se dio hasta Tumbes, ello al parecer no implico un sometimiento lingüístico, pues el citado cronista destaca que introdujo su “ lengua natural” que se habla en Trujillo llamada Quingnam, que solo “los vasallos de Pacasmayo dieron en hablar su lengua y los demás asta Lima”, En ningún momento alude los valles de Tumbes. Por el contrario expresa que los demás valles de los llanos (en los que estarían el Piura, Chira y Tumbes) hablan su propia lengua el Sec que compartían con Olmos y que se caracterizaba por que “mudan letras i finales”, incluso subraya al respecto las diferencias al interior de esta lengua que “si bien cada pueblo, i aun cada familia tiene lengua propia, o vocablos diferentes”, hecho que refuerza lo señalado por la relación de Piura hacia 1571 que evidencia a 82 años de la conquista el panorama lingüístico se mantenía cuasi intacto con escasa intromisión del castellano y la presencia el quechua. Y es que también era cuasi imposible tratar de erradicar la diversas variaciones de las lengua tallan, ya que en cada provincia, por mínimo que fuera ele espacio tenían diferente estructura y significancia las palabras. Al parecer estas variantes estaban fundadas en un respeto a su lugar de origen, la avocación a una deidad o al sentido de independencia de cada jefatura.[4] Pero este sistema lingüístico varió cuando se establecieron las encomiendas y las reducciones. La encomienda como concesión real consistía en repartir un grupo de familias indígenas a un español, lo cual le daba el derecho de percibir el tributo de los indígenas y otorgaba al español el deber de proteger y velar por la instrucción religiosa. En Piura existieron 29 encomiendas con 3557 tributarios. Con la encomienda se perturba y fracciona los antiguos curacazgos. Caxas, por citar un ejemplo se divide en dos encomiendas: una en poder de Juan de Saavedra (Caxas) y al otro otorgada a Gonzalo Grijera (Serrán).

Las encomiendas agrupan a los indígenas en acción solidaria entre sí mismas. El encomendero se posesiona de curacazgos completos y organiza un sistema de control mediante mayordomos, interpretes y peones coercitivos o grupos de defensa de sus intereses.

Estos intérpretes tenían cierta interferencia lingüística propia del idioma de origen, el idioma comercial y el idioma foráneo y novedoso que representaba el castellano. Además poseen ciertos beneficios respecto a la masa indígena popular. Adquieren con ello ciertas preeminencias y status social al entorno de la encomienda


El virrey Toledo ordena las reducciones de indios. En Piura se lleva a cabo esta tarea reduciendo a diversos grupos indígenas en Catacaos, San Martín de Sechura, San Andrés de Frías y San Pedro de Huancabamba. Las reducciones implican no solo la mezcla de etnias de diferentes ecosistemas, sino también, la mezcla de idiomas disímiles entre sí. Bernandino Loayza hacia 1573 explica sobre el fundamento de las reducciones manifiesta que

“… el dicho señor virrei ha proveido en esta visita general, una de las cosas que mas encarga a los visitadores es, que los pueblos de los indios que estan divididos i apartados por la provincia, se junten i reduzcan en pueblos grandes, donde pueden ser comunicados i se las estorben las idolatrias vicios y malas costumbres que de ellos se conocen, y resida con ellos sacerdote que los doctrine e industrie en las cosas de nuestra santa fé católica, les enseñe a vivir en policía i buen orden….. Todos los cuales: casiques y principales, e indios de los dichos pueblos, mando, que de hoy en día de la fecha en dos meces primeros siguentes vais a hacer vuestras casas en la parte y sitio que en la del dicho pueblo…… i en la traza y forma que está ordenada , cada unos en las partes y solares que se ha repartido. I hechas las dichas casas, os vengáis todos con vuestras mujeres e hijos i alhajas i ganados a residir i morar….. deshagáis i despobléis las casas antiguas de los pueblos que dejáredes, porque por ninguna vía habéis de volver a ellos, i guardáreis en poblaros, i trazar vuestras casas en la orden siguiente.”[5]

Ello crea una confusión lingüística en primer instancia, ya que no todos poseen la capacidad de comunicarse y entenderse en su “idioma de adentro” con otros “idiomas de adentro”. El quechua como “idioma de afuera” pudo constituirse en un primer momento en el idioma de relación.

Es más, en los años sucesivos en la costa aún se sigue haciendo uso de intérpretes o indios lenguaraces para los pregones de bandos, ordenanzas y en las visitas a las reducciones. : 1613 (Bartolo fiscal …yndio ladino y lenguaraz en la lengua tallana de el pueblo de Catacaos y en la general del ingá” o “Juan Ucacha , indio del pueblo de Catacaos …que sabe la lengua tallana”), 1644(…la materna de los naturales de esta ciudad y de los pueblos de su contorno...”), 1734 (Domingo Guanca , indio ladino en lengua castellana que hace oficio de pregonero) e incluso los viajeros españoles como Antonio Ulloa y Jorge Juan en 1740 haciendo pascana en Sechura tiene su propia percepción de la lengua (….porque además de prorrumpir las voces en tono, como canto triste, comen la mitad de las palabras finales, como si les faltase respiración para concluirlas ) . está claro que en la ciudad de Piura , el castellano había ganado terreno a las lenguas locales, pero en las reducciones , estas se mantenía con fuerza y constituían núcleo de cohesión étnica.

En este punto resulta interesante establecer la identificación entre el “Sec” que el cronista Antonio de la Calancha, describe como “… otra que llaman Sec, i la de los Olmos mudan letras i finales …“ y que registra en su Corónica Moralizada de la Provincia del Perú, (1653) con la lengua sechura que describen los sabios españoles Antonio Ulloa y Jorge Juan en 1740 que explican que “…. además de prorrumpir las voces en tono, como canto triste, comen la mitad de las palabras finales, como si les faltase respiración para concluirlas.”. En un lapso de casi un siglo se mantenga la percepción sobre la peculiaridad lingüística y fonética si cabe la expresión de las lenguas locales.

La extinta Dra. Josefina Ramos de Cox informa que a finales del siglo XVII o fines del XVI, al ubicar la lengua Pescadora y la muchick mas al Sur, existía una lengua particular muy oscura que no se habla en otra parte ninguna de Perú que se habla en santo Domingo de Olmos, Cathacaos, Sechura, Payta”, la misma que era conocida por don justo Gallegos de Aparicio y el Br. Arguelles ( contemporáneos de Don Fernando de la carrera más o menos 1644”.[6]

Feyjoo (1763) cuando efectúa su relación sobre Trujillo, hace referencia del mantenimiento de diversas lenguas en los valles hasta Tumbes. [7] Lecuanda, sobrino de Martínez de Compañón habla para Piura de la variedad, guturación y distinciones.[8]

En el libro de Cabildos de Piura se observa que el 8 de julio de 1738 se envió a publicar una residencia de los procuradores en lengua de los indios para que la entiendan además de una publicación en lengua española.[9] El bando se debió enunciar en la plaza pública en lengua local (alguna variedad Tallan) por algún indio ladino y lenguaraz en español. Por otro lado, en el Auto de la visita hecha en la parroquia de Huancabamba, el 10 de febrero de 1783, -siendo párroco, el Dr. Buenaventura Ribon y Valdivieso- por el obispo Martínez de Compañón dicta 66 ordenanzas que sobre la lengua hablada en huancabamba señala que:

“Dicho cura procure hacer general en su curato la lengua castellana, tanto por el interés de sus feligreses como por el suyo propio y el de los prelados (…) que sea uno mismo el lenguaje, que en ellos se hable , y muy justo, que estos dóciles fieles y vasallos del rey sepan y usen la lengua de un soberano que con tanta ternura los ama y tan eficazmente e interesa en su mayor prosperidad y dicho[10] .

De acuerdo la información es notorio que en el pueblo de Huancabamba y alrededores se hablaba una lengua diferente al castellano, creemos que se trataría del quechua local y de algunas reminiscencias de la lengua local serrana.

Hacia 1785 el obispo de Trujillo Jaime Baltasar Martínez Compañón encarga su prelatura la elaboración de un vocabulario pro catequización, el mismo que será nombrado como “Plan que contiene 43 vozes castellanas traducidas a las ocho lenguas que hablan los Yndios de la Costa, Sierras y Montañas del obispado de Trugillo del Perú”, el dicho documento se proveen 43 glosas castellanas con su respectiva traducción e lengua quechua, yunga(Muchick), Catacaos, Cola,, Sechura , la lengua Culli de la provincia de Guamachuco, la lengua de los Hivitos de las conversiones de Huailillas y la lengua de los cholones de las mismas conversiones.

El obispado de Trujillo se había instituido a fines del siglo XVI, pero sólo tuvo titular efectivo a partir de 1616. La diócesis se constituyó desprendiendo algunos territorios que habían estado hasta entonces bajo las jurisdicciones, respectivamente, del arzobispado de Lima y del obispado de Quito; en la época, comprendía, por la costa, de norte a sur, desde el valle de Oña (Zarumilla) hasta el curso medio y bajo del río Huallaga e incluía la entonces denominada "Provincia de Jaén " .

En el siglo XVIII subsistían aun hablantes de una lengua diferente al castellano en la región de Frías (Ayabaca) así lo hace saber un documento del Archivo Departamental de Piura fechado en 1797 que destaca que la presencia de “Pedro Flores, Francisco Campos, Cristóbal de Saavedra y Juan Ruiz como naturales de Frías e indios ladinos en lengua castellana” los mismos que actúan como interpretes y testigos de Don Hilario Yaguana, indio principal de la reducción del pueblo de Frías sobre la posesión de las tierras nombradas San Juan, Huaca y Sapillica.[11]

Hacia 1864, Richard Spruce recogió 38 vocablos en las localidades de Morropé, Colán, Etén catacaos y Sechura loas mismas que signa como Sec,y que fue publicado por primera vez por Otto von Buchwald (1918) y que Paul Rivet comparó más tarde con los listados de las hablas de Sechura, Colán y Catacaos reunidos por Martínez Compañón.

En lo tocante a sus respectivos territorios de uso, la Sechura, además del actual pueblo de su nombre, situado en la desembocadura del río Piura se habló posiblemente en diversos puntos de la amplia bahía de Sechura y del tablazo que la circunda, incluido el curso bajo del río Piura donde se evidencia la existencia de pueblos como Tunapé y Sincapé (La Union).Evidencia de su relación con el Quingnam. Las hablas tallanas, por su parte, ocuparon seguramente, a más de los pueblos que los documentos citan -Paita y Colán, en la bahía de Paita, y Catacaos, sobre el curso medio del río Piura-, todo el territorio que va del valle medio y bajo del río La Chira al valle medio y parte del alto Piura. Tanto las gentes de Sechura como las de Paita fueron famosas desde tiempos prehispánicos hasta principios del presente siglo por el empleo de grandes balsas veleras y sus conocimientos náuticos, que les permitieron consagrarse al comercio a grandes distancias.

Poco a poco el castellano fue ganando terreno a las lenguas locales - que solo se hablaban al interior de la reducción o el poblado indígena- no por su influencia, sino por la vergüenza y el desprecio que sentían los nativos hablantes de parte los españoles por no expresarse en lengua hispana. Un ejemplo lo da Ernest Wilhlm Middendorf, en “Das Muchik oder die Chimu-Sprache” (1892) quien refiriéndose al caso del Muchik expresa que “la gente joven comienza a avergonzarse de ella misma, se sirve siempre del español ante los extraños, hablan su dialecto indígena sólo entre sí y mezclado más y más con palabras españolas. Éste es el comienzo del fin”.[12]

También es causa de la pérdida del uso de la lengua las perturbaciones étnicas sufridas tras la conquista y la formación de pueblos en los siglos suceso que implico la nucleación de población heterogénea. Lorenzo huertas (1996) al respecto explica que: Los pueblos de Santo Domingo, Chulucanas, Morropon y Sullana entre otros se gestan a finales del XVIII y se concretizan en el primer tercio del silgo XIX. Estas formaciones urbanas, la permanencia del espíritu andino es casi ausente.

Ello debido a muchas causas , entre las cuales explica “ …el tiempo transcurrido de 1572 en que se abundan las reducciones, a 1782 en que llega a Piura Martínez de Compañón, habían corrido dos siglos y medio, lapso en el cual se produjeron muchos cambios de diferente índole. Otra razón fue el componente social: los nuevos moradores provenían de haciendas y pertenecían a diversas castas; los matrimonios eran exogámicos y heterogéneos, dando origen a una población polimorfa, compuesta por blancos, indios, negros, chinas, cholo, mixtos, pardos, cuarterones, quinterones, sacalaguas, etc. Esta perturbación coadyuvo a la disolución de los viejos modelos andinos”.

[1] Sobre esta diversidad Paul Rivet asumió una familia lingüística que el denomino erróneamente “Atallana”(cuando debió ser tallana) y que estaba constituida por las lenguas manta, Huancavilcas, Punas y Tumbes.
[2] AGI.Quito.Leg.76.F.02. Citado por Martin Cuesta SJ en “Jaén de Bracamoros”. Lima.
[3] Una visión amplia del papel de estos sacerdotes se encuentra en el trabajo de Carlos Arrizabalaga.: ¿Un catecismo tallan? La evangelización en lenguas indígenas en Piura a finales del Siglo XVI. En: Evangelización y vida Eclesial en Piura Siglos XVI y XVII. UDEP, Piura 2008.(39-66)
[4] Es muy difícil de establecer la línea que separa un dialecto de otro. El argumento de la comprensión recíproca es problemático, porque no siempre se comprenden entre sí los dialectos, entendidos como variedades lingüísticas, en su expresión oral y hasta podría afirmarse que las variaciones coloquiales son dialectos de una misma lengua
[5] AGN. Derecho indígena, leg.12, cuad. 195. 1685-1711, f.55-57vta: Por tanto: he acordado que en el asiento de Santovelico se funde y ajunte un pueblo cuyo nombre sea Santo Domingo de Olmos; al cual se deduzcan todos los indios de la dicha provincia de Olmos y Santovelico que estan encomendados en Doña Catalina de Prado, hija de Pedro Gonzales de Prado, difunto, i el pueblo de Copis de la encomienda de Diego Sandoval, "vecino de la dicha ciudad de San Miguel.”
[6] Ramos de Cox. Josefina. Tallan o Tallanca”. Lima,1956.
[7] Feyjoo, Miguel. “Relación de la ciudad y provincias de Trujillo del Perú”. Madrid.1763.
[8] Lecuanda. Descripción de los Partidos del obispado de Trujillo. Partido de Piura”. Antiguo Mercurio Peruano. (Pub. De A. fuentes). Baylle,1861.
[9] Libro del cabildo de Piura. 1737-1748. Biblioteca nacional. En Ramos de Cox,1956
[10] Ramírez Adrianzen, Justino. “Monografía de Huancabamba. Historia, geografía y folklore”. Lima 1966.
[11] ADP. Cabildo. Compulsa. Serie causas civiles.leg.17.exp.310.f:04.
[12] En: Juan Chero Zurita. Muchik :una legua viva. Revista THZOECOEN. Proyecto Huaca rajada-Sipán. Lambayeque .2008.Pp.190-198

7 comentarios:

Anónimo dijo...

no encuentro lo q he pedido

Anónimo dijo...

no sirven para nada
son pendejos

Anónimo dijo...

mucha palabra para nada

Anónimo dijo...

no encuentro lo que quiero saber en esta informacion no dicen nada detallado ni especifican el habla de cada lugar

rudy mendoza palacios dijo...

no se que habras preguntado ni leido. Por favor modera tus comentarios.

Anónimo dijo...

Cual es la lengua que hablan en Piura?? Ayudenme Por favor

Anónimo dijo...

ASA

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