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domingo, 21 de marzo de 2010

LAS LENGUAS PREHISPÁNICAS DE PIURA


Una lengua es una representación de un grupo de gente y la sociedad en que vive. Además, una lengua identifica a la gente y del mismo modo su manera de vivir. Cada comunidad tiene sus peculiaridades y vive de una manera única según varios factores: la geografía de una región, las creencias de una cultura, etcétera. Consecuentemente cada lengua tiene sus diferencias semánticas y sintácticas según la región de dónde viene. Así que una lengua en su totalidad es una representación de la vida cotidiana de una comunidad y la manera única de vivir dentro de ella. Al desaparecer una lengua, también desaparece una cultura y una identidad propia de una comunidad

Los intentos por conocer las lenguas aborígenes de Piura se deben suponer se iniciaron en la conquista, durante el primer contacto entre hispanos y Tallanes: los primeros por comunicarse e informarse en la lengua del “país” y los segundos por intentar comprender las actitudes de los dioses o “wiracochas”.

El cronista Fernández de Oviedo refiriéndose a la diversidad lingüística del “Perú” de aquel entonces anota

Toda la tierra ….es de diversas lenguas, tanto que cada población tiene su lengua, e aunque con los vecinos algunos se entienden, es con mucha diversidad de vocablos mezclados con los otros comunes, ….”

La cita expresa la interacción entre las lenguas y el cómo debido a la cercanía geográfica está llenos de préstamos mutuos tal como expresa la frase “vocablos mezclados”.

La Relación de Piura” de 1571 expresa que

En término de la dicha ciudad, hay tres naciones de naturales diferentes en habla y en nombres. Y a cada una de las dichas naciones tenía sus provincias por sí y territorios y límites conocidos y señalados. Y cada una de las dichas provincias de naturales tenía su lengua diferente de los otras y que no se podían entender sin interpretes, que como contrataban unos con otros, habían muchos que se entendían”.

(Jiménez de la espada. Ed. 1965.Tomo.III:41)

Estas provincias y lenguas a las que se refiere la “relación” son la Catacaos, Colan y Sechura que ocupaban un territorio nuclear cercano al que ocupan en la actualidad. Lamentablemente no se describe los “territorios y limites conocidos” que permitiría de manera precisa establecer el ámbito de interacción de cada lengua. lo que si es interesante es la oración “…contrataban unos con otros habían muchos que se entendían”. Según la RAE contratar se refiere a “Pactar, convenir, comerciar..” lo que supone que las “provincias” mantenían una idioma de relación que supone la interacción y prestamos de uno y otro lado. Al parecer, no debió haber existido una lengua predominante en los valles, pero está claro que la lengua sechura en el litoral mantenía su independencia y “cuasi obligación de aprenderla” para los pueblos de los valles en sus relaciones con ellos. La escasa presencia de palabras afines de esta lengua con la catacaos y Colan parecen evidenciarlo.

Existió interés por “convertir a los indígenas a la fe cristiana” y de allí la necesidad de la iglesia de “prender las lenguas naturales, para que en ella se afiance la labor catequizadora y evangelizadora hispana. Esa es la razón de porque en 1593 durante la celebración del Concilio Diocesano Quítense presidido por el obispo Luis López de Solís, se declaro que : “por la experiencia en el obispado de la diversidad de lenguas que no tienen ni hablan la del cusco ni la aymara…. Es necesario traducir el catecismo y confesionario de la propias lenguas”.[1]

Sobre esta información se ordenará que : “habiéndose informado de las mejores lenguas que podrán hacer esto, nos ha parecido cometer este trabajo y cuidado a Alonso Nuñes de san Pedro y a Alonso Ruiz para la lengua de los llanos y tallana…”[2]

Al respecto no existe información concreta de que tales catecismos se hayan elaborado y que mucho menos haya circulado en la región, al menos, a la fecha no se noticiado hallazgo alguno sobre el particular.[3] En el caso de que el dicho catecismo se hubiese escrito: ¿en qué variedad de lengua tallan se habría elaborado?. De los sacerdotes mencionados, Arrizabalaga,(2008:54) destaca que el dicho Alonso Ruiz habría servido en Moscalaque (Alto Piura) entonces pudo haber sido escrito en una variante de Catacaos, lengua que extendía hasta este espacio su influencia. Y aun si hubiese sido en esta variedad, tendría un fuerte sustrato muchick, cuya existencia provendría desde el periodo de los Desarrollos Regionales o Intermedio temprano.

El cronista Antonio de la Calancha, en su “Corónica Moralizada de la Provincia del Perú,” publicada en 1653, describe la heterogeneidad lingüística existente en la costa norte;

"Un casique de lo que oy se llama Trugillo, llamado el chimo, ... fue conquistando los indios yungas ... desde Parmunga hasta Payta y Tumbes ... Hízose opulento, creció en vasallos y fue introduciendo en magestad su lengua natural que es la que oy se habla en los valles de Trugillo, era la Quingnam propia de este reyezuelo ... "; " ... los vasallos de Pacasmayo dieron en ablar su lengua, y los demás hasta Lima ... "; " ... los demás valles de los llanos ablaban la lengua Muchic que oy conservan hasta Motupe, i otra que llaman Sec, i la de los Olmos mudan letras i finales, si bien cada pueblo, i aun cada familia tiene lengua propia, o vocablos diferentes ... "; " ... la que entre ellos se llama Pescadora más parece lenguage para el estómago, que para el entendimiento; es corta, escura, gutural i desabrida; con estas dos lenguas más comunes se tenía la correspondencia de los valles, i se manejava el mucho comercio i las contrataciones destos territorios ... "
(Calancha 1653: I., 3-4, pp. 549-550)

Lo interesante de esta cita es que se aprecia que si bien el dominio chimú se dio hasta Tumbes, ello al parecer no implico un sometimiento lingüístico, pues el citado cronista destaca que introdujo su “ lengua natural” que se habla en Trujillo llamada Quingnam, que solo “los vasallos de Pacasmayo dieron en hablar su lengua y los demás asta Lima”, En ningún momento alude los valles de Tumbes. Por el contrario expresa que los demás valles de los llanos (en los que estarían el Piura, Chira y Tumbes) hablan su propia lengua el Sec que compartían con Olmos y que se caracterizaba por que “mudan letras i finales”, incluso subraya al respecto las diferencias al interior de esta lengua que “si bien cada pueblo, i aun cada familia tiene lengua propia, o vocablos diferentes”, hecho que refuerza lo señalado por la relación de Piura hacia 1571 que evidencia a 82 años de la conquista el panorama lingüístico se mantenía cuasi intacto con escasa intromisión del castellano y la presencia el quechua. Y es que también era cuasi imposible tratar de erradicar la diversas variaciones de las lengua tallan, ya que en cada provincia, por mínimo que fuera ele espacio tenían diferente estructura y significancia las palabras. Al parecer estas variantes estaban fundadas en un respeto a su lugar de origen, la avocación a una deidad o al sentido de independencia de cada jefatura.[4] Pero este sistema lingüístico varió cuando se establecieron las encomiendas y las reducciones. La encomienda como concesión real consistía en repartir un grupo de familias indígenas a un español, lo cual le daba el derecho de percibir el tributo de los indígenas y otorgaba al español el deber de proteger y velar por la instrucción religiosa. En Piura existieron 29 encomiendas con 3557 tributarios. Con la encomienda se perturba y fracciona los antiguos curacazgos. Caxas, por citar un ejemplo se divide en dos encomiendas: una en poder de Juan de Saavedra (Caxas) y al otro otorgada a Gonzalo Grijera (Serrán).

Las encomiendas agrupan a los indígenas en acción solidaria entre sí mismas. El encomendero se posesiona de curacazgos completos y organiza un sistema de control mediante mayordomos, interpretes y peones coercitivos o grupos de defensa de sus intereses.

Estos intérpretes tenían cierta interferencia lingüística propia del idioma de origen, el idioma comercial y el idioma foráneo y novedoso que representaba el castellano. Además poseen ciertos beneficios respecto a la masa indígena popular. Adquieren con ello ciertas preeminencias y status social al entorno de la encomienda


El virrey Toledo ordena las reducciones de indios. En Piura se lleva a cabo esta tarea reduciendo a diversos grupos indígenas en Catacaos, San Martín de Sechura, San Andrés de Frías y San Pedro de Huancabamba. Las reducciones implican no solo la mezcla de etnias de diferentes ecosistemas, sino también, la mezcla de idiomas disímiles entre sí. Bernandino Loayza hacia 1573 explica sobre el fundamento de las reducciones manifiesta que

“… el dicho señor virrei ha proveido en esta visita general, una de las cosas que mas encarga a los visitadores es, que los pueblos de los indios que estan divididos i apartados por la provincia, se junten i reduzcan en pueblos grandes, donde pueden ser comunicados i se las estorben las idolatrias vicios y malas costumbres que de ellos se conocen, y resida con ellos sacerdote que los doctrine e industrie en las cosas de nuestra santa fé católica, les enseñe a vivir en policía i buen orden….. Todos los cuales: casiques y principales, e indios de los dichos pueblos, mando, que de hoy en día de la fecha en dos meces primeros siguentes vais a hacer vuestras casas en la parte y sitio que en la del dicho pueblo…… i en la traza y forma que está ordenada , cada unos en las partes y solares que se ha repartido. I hechas las dichas casas, os vengáis todos con vuestras mujeres e hijos i alhajas i ganados a residir i morar….. deshagáis i despobléis las casas antiguas de los pueblos que dejáredes, porque por ninguna vía habéis de volver a ellos, i guardáreis en poblaros, i trazar vuestras casas en la orden siguiente.”[5]

Ello crea una confusión lingüística en primer instancia, ya que no todos poseen la capacidad de comunicarse y entenderse en su “idioma de adentro” con otros “idiomas de adentro”. El quechua como “idioma de afuera” pudo constituirse en un primer momento en el idioma de relación.

Es más, en los años sucesivos en la costa aún se sigue haciendo uso de intérpretes o indios lenguaraces para los pregones de bandos, ordenanzas y en las visitas a las reducciones. : 1613 (Bartolo fiscal …yndio ladino y lenguaraz en la lengua tallana de el pueblo de Catacaos y en la general del ingá” o “Juan Ucacha , indio del pueblo de Catacaos …que sabe la lengua tallana”), 1644(…la materna de los naturales de esta ciudad y de los pueblos de su contorno...”), 1734 (Domingo Guanca , indio ladino en lengua castellana que hace oficio de pregonero) e incluso los viajeros españoles como Antonio Ulloa y Jorge Juan en 1740 haciendo pascana en Sechura tiene su propia percepción de la lengua (….porque además de prorrumpir las voces en tono, como canto triste, comen la mitad de las palabras finales, como si les faltase respiración para concluirlas ) . está claro que en la ciudad de Piura , el castellano había ganado terreno a las lenguas locales, pero en las reducciones , estas se mantenía con fuerza y constituían núcleo de cohesión étnica.

En este punto resulta interesante establecer la identificación entre el “Sec” que el cronista Antonio de la Calancha, describe como “… otra que llaman Sec, i la de los Olmos mudan letras i finales …“ y que registra en su Corónica Moralizada de la Provincia del Perú, (1653) con la lengua sechura que describen los sabios españoles Antonio Ulloa y Jorge Juan en 1740 que explican que “…. además de prorrumpir las voces en tono, como canto triste, comen la mitad de las palabras finales, como si les faltase respiración para concluirlas.”. En un lapso de casi un siglo se mantenga la percepción sobre la peculiaridad lingüística y fonética si cabe la expresión de las lenguas locales.

La extinta Dra. Josefina Ramos de Cox informa que a finales del siglo XVII o fines del XVI, al ubicar la lengua Pescadora y la muchick mas al Sur, existía una lengua particular muy oscura que no se habla en otra parte ninguna de Perú que se habla en santo Domingo de Olmos, Cathacaos, Sechura, Payta”, la misma que era conocida por don justo Gallegos de Aparicio y el Br. Arguelles ( contemporáneos de Don Fernando de la carrera más o menos 1644”.[6]

Feyjoo (1763) cuando efectúa su relación sobre Trujillo, hace referencia del mantenimiento de diversas lenguas en los valles hasta Tumbes. [7] Lecuanda, sobrino de Martínez de Compañón habla para Piura de la variedad, guturación y distinciones.[8]

En el libro de Cabildos de Piura se observa que el 8 de julio de 1738 se envió a publicar una residencia de los procuradores en lengua de los indios para que la entiendan además de una publicación en lengua española.[9] El bando se debió enunciar en la plaza pública en lengua local (alguna variedad Tallan) por algún indio ladino y lenguaraz en español. Por otro lado, en el Auto de la visita hecha en la parroquia de Huancabamba, el 10 de febrero de 1783, -siendo párroco, el Dr. Buenaventura Ribon y Valdivieso- por el obispo Martínez de Compañón dicta 66 ordenanzas que sobre la lengua hablada en huancabamba señala que:

“Dicho cura procure hacer general en su curato la lengua castellana, tanto por el interés de sus feligreses como por el suyo propio y el de los prelados (…) que sea uno mismo el lenguaje, que en ellos se hable , y muy justo, que estos dóciles fieles y vasallos del rey sepan y usen la lengua de un soberano que con tanta ternura los ama y tan eficazmente e interesa en su mayor prosperidad y dicho[10] .

De acuerdo la información es notorio que en el pueblo de Huancabamba y alrededores se hablaba una lengua diferente al castellano, creemos que se trataría del quechua local y de algunas reminiscencias de la lengua local serrana.

Hacia 1785 el obispo de Trujillo Jaime Baltasar Martínez Compañón encarga su prelatura la elaboración de un vocabulario pro catequización, el mismo que será nombrado como “Plan que contiene 43 vozes castellanas traducidas a las ocho lenguas que hablan los Yndios de la Costa, Sierras y Montañas del obispado de Trugillo del Perú”, el dicho documento se proveen 43 glosas castellanas con su respectiva traducción e lengua quechua, yunga(Muchick), Catacaos, Cola,, Sechura , la lengua Culli de la provincia de Guamachuco, la lengua de los Hivitos de las conversiones de Huailillas y la lengua de los cholones de las mismas conversiones.

El obispado de Trujillo se había instituido a fines del siglo XVI, pero sólo tuvo titular efectivo a partir de 1616. La diócesis se constituyó desprendiendo algunos territorios que habían estado hasta entonces bajo las jurisdicciones, respectivamente, del arzobispado de Lima y del obispado de Quito; en la época, comprendía, por la costa, de norte a sur, desde el valle de Oña (Zarumilla) hasta el curso medio y bajo del río Huallaga e incluía la entonces denominada "Provincia de Jaén " .

En el siglo XVIII subsistían aun hablantes de una lengua diferente al castellano en la región de Frías (Ayabaca) así lo hace saber un documento del Archivo Departamental de Piura fechado en 1797 que destaca que la presencia de “Pedro Flores, Francisco Campos, Cristóbal de Saavedra y Juan Ruiz como naturales de Frías e indios ladinos en lengua castellana” los mismos que actúan como interpretes y testigos de Don Hilario Yaguana, indio principal de la reducción del pueblo de Frías sobre la posesión de las tierras nombradas San Juan, Huaca y Sapillica.[11]

Hacia 1864, Richard Spruce recogió 38 vocablos en las localidades de Morropé, Colán, Etén catacaos y Sechura loas mismas que signa como Sec,y que fue publicado por primera vez por Otto von Buchwald (1918) y que Paul Rivet comparó más tarde con los listados de las hablas de Sechura, Colán y Catacaos reunidos por Martínez Compañón.

En lo tocante a sus respectivos territorios de uso, la Sechura, además del actual pueblo de su nombre, situado en la desembocadura del río Piura se habló posiblemente en diversos puntos de la amplia bahía de Sechura y del tablazo que la circunda, incluido el curso bajo del río Piura donde se evidencia la existencia de pueblos como Tunapé y Sincapé (La Union).Evidencia de su relación con el Quingnam. Las hablas tallanas, por su parte, ocuparon seguramente, a más de los pueblos que los documentos citan -Paita y Colán, en la bahía de Paita, y Catacaos, sobre el curso medio del río Piura-, todo el territorio que va del valle medio y bajo del río La Chira al valle medio y parte del alto Piura. Tanto las gentes de Sechura como las de Paita fueron famosas desde tiempos prehispánicos hasta principios del presente siglo por el empleo de grandes balsas veleras y sus conocimientos náuticos, que les permitieron consagrarse al comercio a grandes distancias.

Poco a poco el castellano fue ganando terreno a las lenguas locales - que solo se hablaban al interior de la reducción o el poblado indígena- no por su influencia, sino por la vergüenza y el desprecio que sentían los nativos hablantes de parte los españoles por no expresarse en lengua hispana. Un ejemplo lo da Ernest Wilhlm Middendorf, en “Das Muchik oder die Chimu-Sprache” (1892) quien refiriéndose al caso del Muchik expresa que “la gente joven comienza a avergonzarse de ella misma, se sirve siempre del español ante los extraños, hablan su dialecto indígena sólo entre sí y mezclado más y más con palabras españolas. Éste es el comienzo del fin”.[12]

También es causa de la pérdida del uso de la lengua las perturbaciones étnicas sufridas tras la conquista y la formación de pueblos en los siglos suceso que implico la nucleación de población heterogénea. Lorenzo huertas (1996) al respecto explica que: Los pueblos de Santo Domingo, Chulucanas, Morropon y Sullana entre otros se gestan a finales del XVIII y se concretizan en el primer tercio del silgo XIX. Estas formaciones urbanas, la permanencia del espíritu andino es casi ausente.

Ello debido a muchas causas , entre las cuales explica “ …el tiempo transcurrido de 1572 en que se abundan las reducciones, a 1782 en que llega a Piura Martínez de Compañón, habían corrido dos siglos y medio, lapso en el cual se produjeron muchos cambios de diferente índole. Otra razón fue el componente social: los nuevos moradores provenían de haciendas y pertenecían a diversas castas; los matrimonios eran exogámicos y heterogéneos, dando origen a una población polimorfa, compuesta por blancos, indios, negros, chinas, cholo, mixtos, pardos, cuarterones, quinterones, sacalaguas, etc. Esta perturbación coadyuvo a la disolución de los viejos modelos andinos”.

[1] Sobre esta diversidad Paul Rivet asumió una familia lingüística que el denomino erróneamente “Atallana”(cuando debió ser tallana) y que estaba constituida por las lenguas manta, Huancavilcas, Punas y Tumbes.
[2] AGI.Quito.Leg.76.F.02. Citado por Martin Cuesta SJ en “Jaén de Bracamoros”. Lima.
[3] Una visión amplia del papel de estos sacerdotes se encuentra en el trabajo de Carlos Arrizabalaga.: ¿Un catecismo tallan? La evangelización en lenguas indígenas en Piura a finales del Siglo XVI. En: Evangelización y vida Eclesial en Piura Siglos XVI y XVII. UDEP, Piura 2008.(39-66)
[4] Es muy difícil de establecer la línea que separa un dialecto de otro. El argumento de la comprensión recíproca es problemático, porque no siempre se comprenden entre sí los dialectos, entendidos como variedades lingüísticas, en su expresión oral y hasta podría afirmarse que las variaciones coloquiales son dialectos de una misma lengua
[5] AGN. Derecho indígena, leg.12, cuad. 195. 1685-1711, f.55-57vta: Por tanto: he acordado que en el asiento de Santovelico se funde y ajunte un pueblo cuyo nombre sea Santo Domingo de Olmos; al cual se deduzcan todos los indios de la dicha provincia de Olmos y Santovelico que estan encomendados en Doña Catalina de Prado, hija de Pedro Gonzales de Prado, difunto, i el pueblo de Copis de la encomienda de Diego Sandoval, "vecino de la dicha ciudad de San Miguel.”
[6] Ramos de Cox. Josefina. Tallan o Tallanca”. Lima,1956.
[7] Feyjoo, Miguel. “Relación de la ciudad y provincias de Trujillo del Perú”. Madrid.1763.
[8] Lecuanda. Descripción de los Partidos del obispado de Trujillo. Partido de Piura”. Antiguo Mercurio Peruano. (Pub. De A. fuentes). Baylle,1861.
[9] Libro del cabildo de Piura. 1737-1748. Biblioteca nacional. En Ramos de Cox,1956
[10] Ramírez Adrianzen, Justino. “Monografía de Huancabamba. Historia, geografía y folklore”. Lima 1966.
[11] ADP. Cabildo. Compulsa. Serie causas civiles.leg.17.exp.310.f:04.
[12] En: Juan Chero Zurita. Muchik :una legua viva. Revista THZOECOEN. Proyecto Huaca rajada-Sipán. Lambayeque .2008.Pp.190-198

PIURA


Existe aun en la historiografía local , controversia respecto al origen y significancia del vocablo “Piura”. Desde hace mucho tiempo historiadores señalan que Piura es una palabra quechua cuya significancia es “troje” o “Granero” .Se cree que derivaría de PIRHUA . Se afirma ello, asumiendo que durante el horizonte tardío la zona era una base de aprovisionamiento del imperio inca quienes habían sometido a los yungas tallanes en tiempo de Huayna Capac .

El extinto educador, historiador y periodista huancabambino Néstor Martos fue el primero en discrepar con el origen quechua del vocablo .Las razones que esgrimió fueron:

1.- En la costa son muy raros los topónimos quechuas
2.- La efímera dominación cuzqueña
3.- Nadie habla quechua en Piura desde hace mas de tres siglos

Y otras más que sustentan su postura, aunque no llego a establecer ni postular el posible significado de la palabra .En cierta manera lo dedujo pero no lo definió .

El primero que escribe la palabra Piura es Francisco de Jerez (Verdadera Relación de la Conquista del Perú ) quien designa con el nombre de Piura al río y no al poblado (“en tres días llego al valle de Piura , a una fortaleza de un cacique “) .Se deja entender que el poblado tomo el nombre del río y que el río y el valle se llamaban Piura . Cristóbal de Mena en su “Crónica del Perú “ (1534) denomina Piura a un pueblo (“En un pueblo que se dice Piura ”...) Fray Martín de Morua en su “ Relación de la ciudad de San Miguel de Piura “ señala que “Este poblado es un valle que se dice Piura , que es su propio nombre no tiene significación” . Paz Soldán en su “diccionario estadístico y geográfico del Perú ” deriva Piura del Aymara

Con todo queda claro que Piura significancia ha quedado postergada, y ya se hace necesario rescatar algunas líneas que nos lleven a reconocer su origen.

Como parte de nuestro proyecto lingüística prehispánica del departamento de Piura asumiendo la tarea de investigar el panorama idiomático yunga tallan y serrano guayacondo. Huancapampa de manera diacrónica . Algunas pesquisas toponímicas fue el territorio costeño nos llevaron a abogar el siguiente planteamiento en torno al posible origen del vocablo Piura

El área yunga del departamento estuvo signado para la existencia del llamado idioma “Sec”. Hoy sabemos que existieron tres lenguas .Catacaos , Colán y Sechura .Las dos están íntimamente emparentadas y se agrupan bajo la denominación de Tallan y la Sechura posee una identidad propia , aunque para su cercanía con las demás posee algunos vocablos en común .El sec corresponde a la lengua Sechura.

El análisis toponímico no permitió registrar un segmento toponímico /ura/ que a pesar de ser escaso denota que tuvo fuerte presencia en el Alto , Medio y Bajo Piura

Este segmento esta dado por los topónimos

Piura – Río , valle , poblado (Medio Piura )
Sechura – Pueblo , bahía – (Sechura)
Nunura – playa poblada –(Sechura)
Pisura –playa poblado –(Sechura)
Casura - no ubicado
Lalura - No ubicado
Rurap - No ubicado
Congora - Pampa entre Paita y Piura
Mancura - ( Paita 1940, Hoy talara)

Otras evidencias tenemos en Pillacura o Villacura[1] un paraje en el valle de Catacaos. También en el apellido Juan Susura,[2] yanacona de la hacienda Mancora ubicado entre el pueblo de Amotape y Tumbes

En Ecuador encontramos el topónimo Chaltura, cerro y población en San Antonio de Ibarra .[3] El segmento Ura está asociado con frecuencia al concepto de Agua, Río, Bahía, playa, etc. El valle de Piura se encuentra cortado por el río homónimo; Sechura en el valle del bajo Piura cerca al mar y desembocadura del río Piura. Nunura, Pisura son playas y centros poblados. Hasta aquí se evidencia que el valle y los centros poblados toman el nombre del curso de agua.

Definir la significancia el segmento resulta dificultoso, en embargo podemos suponer algunas líneas orientadas hacia este objetivo.

En la Lista del Obispo Martínez de Compañón (Siglo XVIII) que registra 43 voces en lengua Sechura, Catacaos y Colan no encontramos esta partícula, aunque existe ciertas vocablos que pueden emparentarse con el. Así, en dialecto Sechura : Yoro = Sol, equivalente a claridad, día, caliente, arriba . Richard Spruce (1864) registra Yura = Luz, Roro: Mar (Coyo roro : playa) .En Colán y Catacaos no existe vocablo alguno referente.

La significancia de Sechura podría ser :

Sec : Cortar
Ura : agua, río, playa

De ahí desembocadura, bahía

El apellido Nunura y la denominación de playa homónima devendría de

Nun : madre (Colan)
Ura : rio, agua, Playa

Para Piura podría postular :

Pi : Mujer (En lengua Catacaos : Pichi y en Colán : Pim
Ura : agua, río, playa


La significancia del topónimo de alguna forma estaría denotando la particular presencia de una deidad del agua , imagen tan recurrente en la zona costera del Perú donde las deidades en su mayoría son femeninas.

Como Sea Piura como topónimo forma parte de un complejo sistema idiomático que denota la presencia indiscutible del Culle y su interrelación con las lenguas locales (Catacaos en la costa ) y el Quechua foráneo en la sierra piurana ; diversidad lingüística que acaeció en épocas pre incas y que con el suceder del tiempo se mantuvo resistiendo al tiempo, a los hombres y a su propio destino.

[1] ADP. Venta de Tierras. Not. Valencia Domingo del P. 132. F-27.1615
[2] ADP. Not. Jiménez Sarco, Sebastián. P. 33. F-109v. 1728.
[3] Bolivar Vitten 1980: 22. Quito

CAT, CATE, ATE

El componente toponímico aparece en posición final, siendo su presencia mayor en el área de la provincia de Huancabamba (05 topónimos registrados) desplazando a la provincia de ayabaca (04 topónimos). Alfredo Torero había señalado ya que el segmento final /cat/ , /cot/; contiene variantes /-gat/ , /got/ habitualmente pronunciados con una /e/ final de apoyo transformándose en /cate/ o /ate/. El área toponímico que presenta este componente es el departamento de Cajamarca, la sierra de La Libertad y Lambayeque, Amazonas y parte de la sierra de Piura y Ancash.


Además “plantea que debido a lo extenso del área y su ocurrencia dentro de territorios toponímicos evidentemente distintos, este componente puede tratarse del resto de una lengua que se expandió antes el arribo de los idiomas Culle y den a la Sierra septentrional”.

Apoyamos la tesis de Torero de que se trata de una difusión ulterior a la implantación de las lenguas Culle, Den, etc., y como lengua de relación o “general” entre esas diversas comunidades de hablas diferentes. Con los cuales convivio o a las cuales suplanto. Nuestra afirmación va en relación a que en la costa (los valles) existen topónimos que tienen segmento final en /-ate/ que bien podría ser una variante del segmento /-cate/. Los sitios que nos referimos :

• Viviate ( la huaca – Paita)
• Somate ( Sullana)

Ahora notemos la similitud con los topónimos serranos identificados y asociados a este componentes:

Huamarate ( Ramos, 1956 Huancabamba)
Jicate ( Huancabamba – huancabamba)
Chicuate (Huancabamba – huancabamba)
Saguate (Huarmaca – Huancabamba)
Yahuangate (Huarmaca – Huancabamba)
Llasmate (Carmen de la Frontera – Huancabamba)
Cahuangate ( Ayabaca)
Yacucate ( ayabaca)
Sicacate ( Ayabaca)
Singocate ( Lalaquíz – Morropon)
Aragoto ( Ayabaca, ramos 1956)

Al descomponer estos términos a fin de observar la particular final /cat/ o /at/ se tiene :

Ji Sagua llasma Yacu
Chicu Yahuan Cahuan Siaa

Willen F. H Adelaar (1981:92) en su trabajo sobre lengua culle opina que “ muchos nombres de lugar en el área culle terminan en “t” (Carat, marmot, Llaut, Catquit). Además cerca al curso más bajo del rio Santa y en su desembocadura en la cota del Pacifico, un pequeño grupo (Chimbot, Guacate, Macate) terminan en “te”, lo que podría ser una forma hispanizada del mismo elemento. Torero otorga la significancia de “Rios2 o “gua” para /-cat/ señalando que son variantes del cat ; /cam/; /-gan/, /-con/, /-gon/ y /uran/

Creemos que los topónimos constituyen las evidencias de una agrupación mercantil, es decir, grupos de comerciantes que se establecen en zonas serranas de ayabaca y huancabamba, sin bajar de todo al valle. Solo quedando algunos topónimos en el área costera que podría referirse a algunos centros de intercambio con el valle del chira (Viviate) y el litoral de Paita (Somate) curiosamente espacios por donde se traficaba el Mullu en la ruta terrestre.

Asimismo estamos de acurdo con la significancia de “Agua “ y/o “rio”, puesto que los topónimos que ostentan este componente se encuentra asociados a cursos de agua, quebradas, puentes o en zona de confluencia de dos corrientes de agua. Un ejemplo de lo ultimo hemos registrado en Huarmaca, distrito de la provincia de Huancabamba donde se encuentra el topónimo Yahuangate como nombre de un rio, el mismo que nace en las cercanías del cerro Hualtivar (la relación yahuangate-hualtivar es interesante arqueológicamente). Saguate es otro topónimo que se encuentra registrado en el mapa del distrito de Huarmaca (Justino Ramírez, 1966) como un centro poblado cercado a la naciente del rio San Martin.

URA, URAN,GORAM

URA , URAN , GORAM,

La lengua culle se habló entre la cuenca del río Chicama, al norte, el río Santa, al sudoeste, y el río Marañón, hacia el este. La frontera lingüística seguía este último río hasta Huacaibamba, más allá de Piscobamba. Corresponde a las regiones siguientes: (1) zona serrana del departamento de La Libertad; (2) extremo norte del departamento de Ancash:: (a) provincia de Pallasca, (b) distritos de Bambas y Yupán, al sur de la provincia de Corongo. Su presencia esta indiscutible documentada en la sierra norte de Piura en toda la cuenca del río Huancabamba. El presente documento trata de establecer la posible presencia del segmento “ura” “uran” tan frecuente en el culle dentro de la toponimia piurana y cuya presencia reconocida afecta el vocablo PIURA que es nada menos que la denominación de nuestro departamento y provincia en la costa norte del Perú.

En lengua Culle encontramos

• Uram : rio.

En quechua Cajamarca - Cañarís encontramos:

• Ura : ( adverbio) abajo
• Uran ( adv) Época referencia al cielo, las estaciones y la agricultura
• (adv) hacia abajo, para abajo.

Aunque esta partícula bien podría tratarse de un préstamo culle al quechua cajamarquino. Estamos pues quizá ante dos vocablos que representan significancia distintas pero que mantienen, pese a su independencia de origen idiomático, una cuasi misma significación.

En la sierra de Huarmaca (Huancabamba) al sur de la provincia, se ubica algunos topónimos que por recurrencia se acercan al segmento en estudio.

• Succhuran: quebrada y caserío (INEI 1940)
• Succhura : Caserío ,en la margen derecha de la quebrada homónima ( Justino Ramírez 1966)

La quebrada de Succhuran está en la naciente del río Piura y tributa al río Chalpa o Huarmaca.

Ambos topónimos fonéticamente se ligan al topónimo costeño Sechura en la costa litoral piurana. Estarla denotando quizá que el topónimo Sechura provendría de la sierra de Piura. (¿?)

Otro dato interesante es el que nos da Don Diego de Palomino, quien como encomendero de Huancabamba emprendió la conquista de la región del Chuquimayo en 1549. En abril de ese año anota en su “Relación...” que atravesando el río Chinchipe, llamo al cacique Chiura que mandaba en esos contornos para que le proporcione palos de balsa necesarios para atravesar el río. Chiura era curaca de los indios Chinchipe, ubicado en la desembocadura del río Chirinos y la quebrada de Huarandosa.

Aunque no sabemos quienes fueron sus intérpretes, estos debieron ser algunos indios ladinos de su encomienda de Piura o Huancabamba que conocían las lenguas de esta poblaciones amazónicas. Hay que reforzar que Diego Palomino fue también vecino de Piura, donde tenía encomienda e indios. Podría postularse tentativamente que algún indio costeño habría servido también de interprete.

Tendríamos aquí una posible evidencia de posible migración de vocablos de la floresta amazónica que tramontando la cordillera se asentaron en la costa piurana.

Tomando la significancia quechua URA : abajo, tendríamos que el topónimo evidenciaría la zona baja del río Huancabamba, y por tanto de las poblaciones que se encontraban en esta área. Estaría quizá denotando un concepto social al igual que Hanan o Hurin (¿?).

En el segundo caso (Uran : época) estaríamos ante un vocablo abandonado relacionado con el quechua Shukcha : carrizo; entonces Succhuran podría referirse a la época del sembrado o cosecha del carrizo.

Alfredo Torero ( 1989: 237) afirma al respeto que “los quechua hablantes del norte de Ancash explican –uran a partir de –ura – bajar – en quechua, como “lugar en pendiente que se caracteriza por tener determinado planta”. Vg Jarauran : la bajada de los maizales”. No obstante señala que hay topónimos a cuyo componente inicial no se le haya significado, por lo que puede estarse en realidad ante casos de reinterpretación de un segmento originariamente ajeno al quechua.

Hemos notado, que en la sierra de Piura (Ayabaca y Huancabamba) originariamente tenían este componente –uran y que hoy ha desaparecido. Veamos:

Pashuluran ( Hda) Hoy Pashu. Huarmaca – Huancabamba
Paituran ( Hda) hoy Palto. Huarmaca – Huancabamba
Lanchuran (estancia) Huarmaca – Huancabamba
Succhuran (caserío – qda) Huarmaca – Huancabamba
Ramaduran ( caserío) Hoy La ramada
Lumaran ( caserío) Hoy La loma
Saturan (Hacienda) Huarmaca
Tamboran ( caserío) Dist. y Provincia. De Ayabaca

Otro grupo toponímico acaba en –guram o –goram :

• Punguran – quebrada
• Samangoram – Quebrada
• Auguram - Quebrada Pacaipampa – Ayabaca

Estos últimos vocablos parecen señalar un parentesco lingüístico con la lengua culle como en el caso de Samangoram, Punguran y Auguran. Adelaar (1992) señala que –goram recuerda a la glosa de “río” en culle. En nuestros topónimos está el vocablo Saman como el nombre de una quebrada importante en la frontera limítrofe Perú – Ecuador.

Hasta aquí pareciera que estamos ante un caso de reinterpretación de un segmento original culle por un vocablo quechua. Es decir, ura , uram son segmentos pre incas que después serian reacomodados a nuevas condiciones idiomáticas. Ello puede advertirse en topónimos como Auguran , Punguran o Samangoran (este último conocido hoy como Samanga sitios arqueológico petroglifos que parecen hundir sus orígenes en el Arcaico y Formativo regional).

El segmento toponímico uran es frecuente en los valles costeños y hacia el litoral, lo es también en todo el territorio de la sierra de Piura. Su presencia es mayoritaria al sur de la provincia de Huancabamba (la cuenca baja del río homónimo), particularmente la zona del distrito de Huarmaca colindante con el distrito de Ferreñafe (Lambayeque) y Jaén (Cajamarca) lugares donde aún se mantienen el habla quechua en su variedad II A Yungay del Chinchaysuyu. En la provincia de Ayabaca está presente en la zona suroeste. En el Noroeste de la provincia de Huancabamba su presencia es escasa.

Como se habrá podido apreciar el pasado idiomático de Piura presenta peculiaridades y realidades idiomáticas diversas, y ello está en el carácter articulador de nuestra región desde tiempos ancestrales.